Cinco Minutos después ¡se acabó¡

Por Dwight K. Nelson

Habiendo crecido en esta comunidad de fe como un Adventista del Séptimo Día de quinta generación, parece que he vivido siempre en el pronunciamiento, “Jesús viene pronto”. Así que cuando se pregunta hoy si todavía creo en esa inminencia, elijo responder como los apóstoles lo hicieron: «el fin de todas las cosas esta cerca» (1 Ped. 4:7); «la noche esta avanzada y se acerca el día» (Rom. 13: 12); «porque aún un poco y el que ha de venir vendrá, y no tardará» (Heb. 10:37).  Agrega a estas confesiones de inminencia las palabras mismas del Señor incrustadas en la última oración de la Biblia, y ¿Qué otra posición hay que un adventista pueda abrazar? «‘Ciertamente vengo en breve’ ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús! La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén» (Apoc. 22: 20 – 21).

Sí, ¿pero aquellos textos antiguos alguna vez previeron enseñar que Cristo estaba volviendo verdaderamente pronto? Habiendo oficiado funerales de hombres y mujeres que no estaban incluso ni en el apogeo de la vida – cortados por la tragedia de una muerte inesperada – es mi sentir pastoral que el Espíritu de Dios, que inspiró el espíritu de inminencia en el Nuevo Testamento, y de hecho pretende que su mensaje sea tomado muy literalmente: “Vive en una diaria espera que Jesús esta viniendo pronto – porque tu último aliento está a un respiro de tu primer aliento al regreso de Jesús.”

¿significa eso que estamos condenados para vivir nuestros días en algún tipo de limbo escatológico, nunca ciertos, nunca seguros de cuando Jesús regresará? No del todo. 

Me tope con una ilustración que radicalmente cambio el paradigma para mi con la comprensión que el fin esta más cerca de lo que parece. Chris Martenson, investigador económico y futurista, nos pide que nos imaginemos que estamos en el Parque Femway, estadio de los Medias Rojas de Boston. Al medio día, él nos ubica en la parte más alta de las gradas y entonces con un gotero mágico, pone una gota de agua sobre el pitcher allá lejos en el montículo del picheo – una gota que cada minuto que pasa dobla tu tamaño mágicamente. Si en el parque Fenway el agua se estancara, ¿Cuánto tiempo tendríamos para salir del estadio y sobrevivir de ahogamiento? Por minutos, no percibimos un incremento notable en el agua, una gota se convierte en dos, dos en cuatro, etc. A las 12: 44 p.m. solo habrá cinco pies de agua en el estadio, dejando todavía 93% del estadio vacío. Pero la sorprendente realidad es que, si no escapamos dentro de los siguientes cinco minutos, nuestros asientos en las gradas más altas estarán bajo el agua a las 12:49 p.m. Es el poder de los múltiplos, de la progresión geométrica. Por 44 minutos ellos pensaron que tenían todo el tiempo del mundo – pero 5 minutos después, ¡se acabó!

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *